{"version":"1.0","provider_name":"Iglesia Bautista Reformada de North Bergen","provider_url":"https:\/\/ibrnb.org\/es","title":"Confesi\u00f3n de fe - Iglesia Bautista Reformada de North Bergen","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"sBLNOLXnqL\"><a href=\"https:\/\/ibrnb.org\/es\/confesion-de-fe\/\">Confesi\u00f3n de fe<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/ibrnb.org\/es\/confesion-de-fe\/embed\/#?secret=sBLNOLXnqL\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abConfesi\u00f3n de fe\u00bb \u2014 Iglesia Bautista Reformada de North Bergen\" data-secret=\"sBLNOLXnqL\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/ibrnb.org\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>\n","description":"Confesi\u00f3n de fe de Londres de 1689 16\u00a0Respondiendo Sim\u00f3n Pedro, dijo: T\u00fa eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.\u00a017\u00a0Entonces le respondi\u00f3 Jes\u00fas: Bienaventurado eres, Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, porque no te lo revel\u00f3 carne ni sangre, sino mi Padre que est\u00e1 en los cielos.\u00a0 Mateo 16:16-17 Somos una congregaci\u00f3n de creyentes consagrados y dispuestos a sostener las verdades b\u00edblicas y las doctrinas de la gracia, como lo expresa la Confesi\u00f3n de fe bautista de Londres de 1689. Aunque somos una iglesia confesional, la autoridad suprema y final en todos los asuntos de fe y de pr\u00e1ctica es la Biblia solamente, verdad que se expone claramente en el art\u00edculo inicial de dicha confesi\u00f3n. Aun no siendo este documento hist\u00f3rico infalible ni perfecto, es sin embargo, \u201cun resumen excelente de las cosas m\u00e1s ciertamente cre\u00eddas entre nosotros, y lo consideramos una ayuda en la controversia, una confirmaci\u00f3n en la fe y un medio de edificaci\u00f3n en la justicia\u201d. 00 01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 Introducci\u00f3n: La legitimidad y el uso de las confesiones \u00a0 El a\u00f1o 1989 marca el 300 aniversario de la publicaci\u00f3n de la Segunda Confesi\u00f3n de Londres (tambi\u00e9n conocida como la Confesi\u00f3n de la Asamblea o La Confesi\u00f3n Bautista de Fe de 1689. Si bien fue escrita y publicada an\u00f3nimamente en 1677, tras la ascensi\u00f3n de Guillermo y Mar\u00eda al trono de Inglaterra y la Ley de Tolerancia, los bautistas particulares de Inglaterra se reunieron en asamblea p\u00fablica, firmaron la Confesi\u00f3n y la volvieron a publicar para la consideraci\u00f3n del p\u00fablico cristiano. La Confesi\u00f3n de Westminster de 1647 fue utilizada como la estructura b\u00e1sica de la Segunda Confesi\u00f3n de Londres, si bien con modificaciones. Algunas de estas modificaciones fueron obra de los que redactaron la confesi\u00f3n; otras se adoptaron a partir de la Declaraci\u00f3n de Saboya publicada por los independientes en 1658 y de la Primera Confesi\u00f3n Bautista de Londres de 1644. El prop\u00f3sito de este m\u00e9todo fue mostrar, siempre que fuera posible, la continuidad de la fe que exist\u00eda entre los bautistas particulares y sus otros hermanos reformados en Gran Breta\u00f1a. En la actualidad, los bautistas reformados tienen en alta estima la Segunda Confesi\u00f3n de Londres y muchas de las iglesias contin\u00faan consider\u00e1ndola como su declaraci\u00f3n oficial de fe. El entusiasmo que muchos sienten hacia las grandes confesiones reformadas, sin embargo, no es compartido por todos. Por desgracia, vivimos en una era que no tiene en cuenta los credos o que est\u00e1 aun en contra de los mismos, y que est\u00e1 marcada por el relativismo existencial, el antiautoritarismo y el aislacionismo hist\u00f3rico. Muchos cristianos profesantes consideran los credos y las confesiones de fe como tradiciones humanas, preceptos de hombres, meras opiniones religiosas. Hablando acerca de su tiempo, Horatius Bonar dijo: \u2018Cada nueva expresi\u00f3n de escepticismo, especialmente sobre temas religiosos, y por parte de hombres nominalmente \u201creligiosos\u201d, es saludada como otro bramido de esa tormenta que ha de enviar todos los credos al fondo del mar; se observa el flujo de la marea no por la aparici\u00f3n de la verdad por encima de las aguas, sino por la inmersi\u00f3n del dogma. Nada se objeta a cualquier libro o doctrina o credo que deje a los hombres en libertad de adorar el dios que quieran; pero a cualquier cosa que determine su relaci\u00f3n con Dios, que infiera su responsabilidad por su fe, que implique que Dios ha anunciado autoritativamente lo que se ha de creer, se objeta con protestas en nombre de la libertad injuriada\u2019.1 Nos preguntamos qu\u00e9 dir\u00eda Bonar hoy. Aquellos que defienden a conciencia las grandes confesiones reformadas son considerados como anacr\u00f3nicos, si no como enemigos de la fe y de la Iglesia. En algunos c\u00edrculos somos censurados y evitados; y si intentamos convencer a otros de los beneficios de un cristianismo confesional y de los peligros del latitudinarismo doctrinal, se nos estigmatiza como si estuvi\u00e9ramos infectados de \u2018credismo\u2019 progresivo, el equivalente teol\u00f3gico y eclesi\u00e1stico de la lepra. En semejante clima, es importante que los que amamos las confesiones reformadas tengamos ideas claras acerca de la legitimidad de las confesiones y de sus muchos usos beneficiosos. A. La legitimidad de las confesiones La Biblia dice que la Iglesia es \u2018columna y baluarte de la verdad\u2019 (1 Ti. 3:15). El t\u00e9rmino stulos (columna) se refiere a una columna que sostiene un edificio; y hedraioma (baluarte) se refiere a la base o fundamento de una estructura. La \u2018verdad\u2019 a que se refiere el texto es la revelaci\u00f3n que Dios hizo a los hombres, esto es, esa revelaci\u00f3n especial que comenz\u00f3 en el Ed\u00e9n y que concluy\u00f3 con el establecimiento del Nuevo Pacto, esa revelaci\u00f3n que tiene como su centro focal \u2018el misterio de la piedad\u2019, el Evangelio de Jesucristo (1 Ti. 3:16). Al llamar a la Iglesia \u2018columna y baluarte de la verdad\u2019, la Biblia nos ense\u00f1a que la revelaci\u00f3n que Dios ha dado para la salvaci\u00f3n de los hombres ha sido confiada a la Iglesia, esto es, a una instituci\u00f3n que fue designada y planeada por Dios para conservar pura la verdad, para defenderla contra el error y contra los ataques de sus enemigos, y encomendarla, sin diluir ni adulterar, a las generaciones futuras. La Iglesia fue creada como una sociedad humana ordenada por Dios para el sostenimiento y la promoci\u00f3n de la verdad revelada en el mundo. Esto, desde luego, hace que la Iglesia sea indispensable, tan indispensable como la columna o fundamento de una casa. En el desempe\u00f1o de su deber (tanto hacia los que est\u00e1n dentro de la Iglesia como hacia los que est\u00e1n fuera) como \u2018columna y baluarte de la verdad\u2019, entre otras cosas, la Iglesia ha publicado confesiones de fe, una actividad que hist\u00f3ricamente ha considerado como un medio leg\u00edtimo para el cumplimiento de su deber. Pero siempre que la Iglesia ha publicado tales normas confesionales, se han levantado voces que han cuestionado la legitimidad","thumbnail_url":"https:\/\/ibrnb.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/La-legitimidad-y-el-uso-de-las-confesiones.jpg","thumbnail_width":1280,"thumbnail_height":720}