{"version":"1.0","provider_name":"Iglesia Bautista Reformada de North Bergen","provider_url":"https:\/\/ibrnb.org\/es","title":"Cap. 32: Del juicio final - Iglesia Bautista Reformada de North Bergen","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"VqSQQBvDeD\"><a href=\"https:\/\/ibrnb.org\/es\/cap-32-del-juicio-final\/\">Cap. 32: Del juicio final<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/ibrnb.org\/es\/cap-32-del-juicio-final\/embed\/#?secret=VqSQQBvDeD\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abCap. 32: Del juicio final\u00bb \u2014 Iglesia Bautista Reformada de North Bergen\" data-secret=\"VqSQQBvDeD\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/ibrnb.org\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>\n","description":"Historia | Creencias | Evangelio\u00a0| Confesi\u00f3n de fe | Liderazgo | Contacto Introducci\u00f3n: La legitimidad y el uso de las confesionesCap. 1: Las Santas EscriturasCap. 2: De Dios y de la Santa TrinidadCap. 3: Del decreto de DiosCap. 4: De la creaci\u00f3nCap. 5: De la divina providenciaCap. 6: De la Ca\u00edda del hombre, del pecado y su castigoCap. 7: Del pacto de DiosCap. 8: De Cristo el MediadorCap. 9: Del libre albedr\u00edoCap. 10: Del llamamiento eficazCap. 11: De la justificaci\u00f3nCap. 12: De la adopci\u00f3nCap. 13: De la santificaci\u00f3nCap. 14: De la fe salvadoraCap. 15: Del arrepentimiento para vida y salvaci\u00f3nCap. 16: De las buenas obrasCap. 17: De la perseverancia de los santosCap. 18: De la seguridad de la gracia y de la salvaci\u00f3nCap. 19: De la ley de DiosCap. 20: Del evangelio y del alcance de su graciaCap. 21: De la libertad cristiana y de la libertad de concienciaCap. 22: De la adoraci\u00f3n religiosa y del d\u00eda de reposoCap. 23: De los juramentos y votos l\u00edcitosCap. 24: De las autoridades civilesCap. 25: Del matrimonioCap. 26: De la IglesiaCap. 27: De la comuni\u00f3n de los santosCap. 28: Del bautismo y la Cena del Se\u00f1orCap. 29: Del bautismoCap. 30: De la Cena del Se\u00f1orCap. 31: Del estado del hombre despu\u00e9s de la muerte y de la resurrecci\u00f3n de los muertosCap. 32: Del juicio final CAP\u00cdTULO 32Del juicio final 1. Dios ha determinado un d\u00eda en el cual juzgar\u00e1 al mundo con justicia por medio de Jesucristo, a quien el Padre ha otorgado todo poder y juicio; en aquel d\u00eda, no solo ser\u00e1n juzgados los \u00e1ngeles que apostataron, sino que tambi\u00e9n todas las personas que han vivido sobre la tierra comparecer\u00e1n ante el tribunal de Cristo y dar\u00e1n cuenta de sus pensamientos, palabras y obras, y recibir\u00e1n conforme a todo lo que hayan hecho en el cuerpo, sea bueno o sea malo. 2. El prop\u00f3sito por el cual Dios ha determinado este d\u00eda es la manifestaci\u00f3n de la gloria de Su misericordia, en la salvaci\u00f3n eterna de los elegidos; y la manifestaci\u00f3n de Su justicia, en la condenaci\u00f3n eterna de los r\u00e9probos, los cuales son imp\u00edos y desobedientes. En aquel entonces ir\u00e1n los justos a la vida eterna, y recibir\u00e1n plenitud de gozo y gloria con recompensa eterna en la presencia del Se\u00f1or; pero los imp\u00edos, que no conocen a Dios, ni obedecen al evangelio de Jesucristo, ser\u00e1n arrojados a los tormentos eternos y castigados con destrucci\u00f3n eterna, apartados de la presencia del Se\u00f1or y de la gloria de Su poder. 3. As\u00ed como Cristo quiere que estemos ciertamente persuadidos de que habr\u00e1 un d\u00eda de juicio, tanto para disuadir a todos los hombres del pecado, como para una mayor consolaci\u00f3n de los piadosos en sus adversidades, del mismo modo tambi\u00e9n ha querido que el d\u00eda permanezca desconocido a los hombres, para que se despojen de toda seguridad carnal y se mantengan velando, porque no conocen a qu\u00e9 hora llegar\u00e1 el Se\u00f1or, y est\u00e9n as\u00ed siempre preparados para decir: Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas; ven pronto. Am\u00e9n."}