{"version":"1.0","provider_name":"Iglesia Bautista Reformada de North Bergen","provider_url":"https:\/\/ibrnb.org\/es","title":"Cap. 3: Del decreto de Dios - Iglesia Bautista Reformada de North Bergen","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"gUhQYeszON\"><a href=\"https:\/\/ibrnb.org\/es\/cap-3-del-decreto-de-dios\/\">Cap. 3: Del decreto de Dios<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/ibrnb.org\/es\/cap-3-del-decreto-de-dios\/embed\/#?secret=gUhQYeszON\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abCap. 3: Del decreto de Dios\u00bb \u2014 Iglesia Bautista Reformada de North Bergen\" data-secret=\"gUhQYeszON\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/ibrnb.org\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>\n","description":"Confesi\u00f3n de fe | Cap\u00edtulo 3, Del decreto de Dios Cap\u00edtulo 3, Del decreto de Dios Confesi\u00f3n de fe de Londres de 1689 Cap\u00edtulo 3, Del decreto de Dios Confesi\u00f3n de fe de Londres de 1689 1.\u00a0Dios, desde toda la eternidad, por el sapient\u00edsimo y sant\u00edsimo consejo de su propia voluntad, ha decretado en s\u00ed mismo, libre e inalterablemente,1\u00a0todas las cosas, todo lo que sucede;2\u00a0sin embargo, de tal manera que por ello Dios ni es autor del pecado ni tiene comuni\u00f3n con nadie en el mismo;3\u00a0ni se hace violencia a la voluntad de la criatura, ni se quita la libertad o contingencia de las causas secundarias, sino que m\u00e1s bien se las establece;4\u00a0en lo cual se manifiesta su sabidur\u00eda en disponer todas las cosas, y su poder y fidelidad en efectuar su decreto.5 1. Pr. 19:21; Is. 14:24-27; 46:10,11; Sal. 115:3; 135:6; Ro. 9:192. Dn. 4:34,35; Ro. 8:28; 11:36; Ef. 1:113. Gn. 18:25; Stg. 1:13; 1 Jn. 1:54. Gn. 50:20; 2 S. 24:1; Is. 10:5-7; Mt. 17:12; Jn. 19:11; Hch. 2:23; 4:27,285. Nm. 23:19; Ef. 1:3-5 2.\u00a0Aunque Dios sabe todo lo que pudiera o puede pasar en todas las condiciones que se puedan suponer,1\u00a0sin embargo nada ha decretado porque lo previera como futuro o como aquello que hab\u00eda de suceder en dichas condiciones.2 1. 1 S. 23:11,12; Mt. 11:21,23; Hch. 15:182. Is. 40:13,14; Ro. 9:11-18; 11:34; 1 Co. 2:16 3.\u00a0Por el decreto de Dios, para la manifestaci\u00f3n de su gloria, algunos hombres y \u00e1ngeles son predestinados, o preordenados, a vida eterna por medio de Jesucristo, para alabanza de la gloria de su gracia;1\u00a0a otros se les deja actuar en su pecado para su justa condenaci\u00f3n, para alabanza de la gloria de su justicia.2 1. 1 Ti. 5:21; Mt. 25:34; Ef. 1:5,62. n. 12:37-40; Ro. 9:6-24; 1 P. 2:8-10; Jud. 4 4.\u00a0Estos \u00e1ngeles y hombres as\u00ed predestinados y preordenados est\u00e1n designados particular e inalterablemente, y su n\u00famero es tan cierto y definido que no se puede ni aumentar ni disminuir.1 1. Mt. 22:1-14; Jn. 13:18; Ro. 11:5,6; 1 Co. 7:20-22; 2 Ti. 2:19 5.\u00a0A aquellos de la humanidad que est\u00e1n predestinados para vida, Dios (antes de la fundaci\u00f3n del mundo, seg\u00fan su prop\u00f3sito eterno e inmutable y el consejo secreto y benepl\u00e1cito de su voluntad) los ha escogido en Cristo para gloria eterna, meramente por su libre gracia y amor,1\u00a0sin que ninguna otra cosa en la criatura, como condici\u00f3n o causa, le moviera a ello.2 1. Ro. 8:30; Ef. 1:4-6,9; 2 Ti. 1:92. Ro. 9:11-16; 11:5,6 6.\u00a0As\u00ed como Dios ha designado a los elegidos para la gloria, de la misma manera, por el prop\u00f3sito eterno y lib\u00e9rrimo de su voluntad, ha preordenado todos los medios para ello;1\u00a0por tanto, los que son elegidos, habiendo ca\u00eddo en Ad\u00e1n, son redimidos por Cristo,2\u00a0eficazmente llamados a la fe en Cristo por su Esp\u00edritu obrando a su debido tiempo, son justificados, adoptados, santificados3\u00a0y guardados por su poder, mediante la fe, para salvaci\u00f3n;4\u00a0tampoco es nadie m\u00e1s redimido por Cristo, o eficazmente llamado, justificado, adoptado, santificado y salvado, sino solamente los elegidos.5 1. 1 P. 1:2; 2 Ts. 2:13; Ef. 1:4; 2:102. 1 Ts. 5:9,10; Tit. 2:143. Ro. 8:30; Ef. 1:5; 2 Ts. 2:134. 1 P. 1:55. Jn. 6:64,65; 8:47; 10:26; 17:9; Ro. 8:28; 1 Jn. 2:19 7.\u00a0La doctrina del profundo misterio de la predestinaci\u00f3n debe tratarse con especial prudencia y cuidado,1\u00a0para que los hombres, al atender a la voluntad de Dios revelada en su Palabra y, al prestar obediencia a la misma, puedan, por la certeza de su llamamiento eficaz, estar seguros de su elecci\u00f3n eterna;2\u00a0de este modo, esta doctrina proporcionar\u00e1 motivo de alabanza, reverencia y admiraci\u00f3n a Dios,3\u00a0y de humildad,4\u00a0diligencia5\u00a0y abundante Consuelo6\u00a0a todos los que sinceramente obedecen al evangelio. 1. Dt. 29:29; Ro. 9:20; 11:332. 1 Ts. 1:4,5; 2 P. 1:103. Ef. 1:6; Ro. 11:334. Ro. 11:5,6,20; Col. 3:125. 2 P. 1:106. Lc. 10:20 De Dios y de la Santa Trinidad De la creaci\u00f3n"}