<?xml version="1.0"?>
<oembed><version>1.0</version><provider_name>Iglesia Bautista Reformada de North Bergen</provider_name><provider_url>https://ibrnb.org/es</provider_url><title>Cap. 26: De la Iglesia - Iglesia Bautista Reformada de North Bergen</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="GXCPkRKSUh"&gt;&lt;a href="https://ibrnb.org/es/cap-26-de-la-iglesia/"&gt;Cap. 26: De la Iglesia&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://ibrnb.org/es/cap-26-de-la-iglesia/embed/#?secret=GXCPkRKSUh" width="600" height="338" title="&#xAB;Cap. 26: De la Iglesia&#xBB; &#x2014; Iglesia Bautista Reformada de North Bergen" data-secret="GXCPkRKSUh" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script type="text/javascript"&gt;
/* &lt;![CDATA[ */
/*! This file is auto-generated */
!function(d,l){"use strict";l.querySelector&amp;&amp;d.addEventListener&amp;&amp;"undefined"!=typeof URL&amp;&amp;(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&amp;&amp;!/[^a-zA-Z0-9]/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret="'+t.secret+'"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret="'+t.secret+'"]'),c=new RegExp("^https?:$","i"),i=0;i&lt;o.length;i++)o[i].style.display="none";for(i=0;i&lt;a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&amp;&amp;(s.removeAttribute("style"),"height"===t.message?(1e3&lt;(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r&lt;200&amp;&amp;(r=200),s.height=r):"link"===t.message&amp;&amp;(r=new URL(s.getAttribute("src")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&amp;&amp;n.host===r.host&amp;&amp;l.activeElement===s&amp;&amp;(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener("message",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener("DOMContentLoaded",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll("iframe.wp-embedded-content"),r=0;r&lt;s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute("data-secret"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+="#?secret="+t,e.setAttribute("data-secret",t)),e.contentWindow.postMessage({message:"ready",secret:t},"*")},!1)))}(window,document);
//# sourceURL=https://ibrnb.org/wp-includes/js/wp-embed.min.js
/* ]]&gt; */
&lt;/script&gt;
</html><description>Historia | Creencias | Evangelio&#xA0;| Confesi&#xF3;n de fe | Liderazgo | Contacto Introducci&#xF3;n: La legitimidad y el uso de las confesionesCap. 1: Las Santas EscriturasCap. 2: De Dios y de la Santa TrinidadCap. 3: Del decreto de DiosCap. 4: De la creaci&#xF3;nCap. 5: De la divina providenciaCap. 6: De la Ca&#xED;da del hombre, del pecado y su castigoCap. 7: Del pacto de DiosCap. 8: De Cristo el MediadorCap. 9: Del libre albedr&#xED;oCap. 10: Del llamamiento eficazCap. 11: De la justificaci&#xF3;nCap. 12: De la adopci&#xF3;nCap. 13: De la santificaci&#xF3;nCap. 14: De la fe salvadoraCap. 15: Del arrepentimiento para vida y salvaci&#xF3;nCap. 16: De las buenas obrasCap. 17: De la perseverancia de los santosCap. 18: De la seguridad de la gracia y de la salvaci&#xF3;nCap. 19: De la ley de DiosCap. 20: Del evangelio y del alcance de su graciaCap. 21: De la libertad cristiana y de la libertad de concienciaCap. 22: De la adoraci&#xF3;n religiosa y del d&#xED;a de reposoCap. 23: De los juramentos y votos l&#xED;citosCap. 24: De las autoridades civilesCap. 25: Del matrimonioCap. 26: De la IglesiaCap. 27: De la comuni&#xF3;n de los santosCap. 28: Del bautismo y la Cena del Se&#xF1;orCap. 29: Del bautismoCap. 30: De la Cena del Se&#xF1;orCap. 31: Del estado del hombre despu&#xE9;s de la muerte y de la resurrecci&#xF3;n de los muertosCap. 32: Del juicio final CAP&#xCD;TULO 26De la iglesia 1. La iglesia cat&#xF3;lica o universal, que (con respecto a la obra interna del Esp&#xED;ritu y a la verdad de la gracia) puede ser llamada invisible, consiste del n&#xFA;mero completo de los elegidos que han sido, son y ser&#xE1;n congregados en uno, bajo Cristo, que es su cabeza. La iglesia es la esposa, el cuerpo, la plenitud de aquel que todo lo llena en todos. 2. Todas las personas del mundo que profesan la fe del evangelio y obediencia a Dios por medio de Cristo conforme al evangelio, son y pueden ser llamados santos visibles, siempre y cuando no destruyan su propia profesi&#xF3;n con errores que subviertan el fundamento o con vidas imp&#xED;as. Cada congregaci&#xF3;n debe estar compuesta de tales santos. 3. Aun las iglesias m&#xE1;s puras bajo el cielo est&#xE1;n sujetas a mezcla y error, y algunas se han degenerado tanto que han dejado de ser iglesias de Cristo y venido a ser sinagogas de Satan&#xE1;s. Sin embargo, Cristo siempre ha tenido y tendr&#xE1; en este mundo hasta el fin un reino compuesto por aquellos que creen en &#xC9;l y profesan Su nombre. 4. El Se&#xF1;or Jesucristo es la Cabeza de la iglesia, a quien, por designaci&#xF3;n del Padre, se le ha conferido toda autoridad de un modo supremo y soberano para llamar, instituir, ordenar y gobernar la iglesia. El papa de Roma no puede, en ning&#xFA;n sentido, ser la cabeza de ella, sino que es el anticristo, aquel hombre de pecado e hijo de perdici&#xF3;n, que se exalta a s&#xED; mismo en la iglesia en contra de Cristo y de todo lo que se llama Dios; a quien el Se&#xF1;or destruir&#xE1; con el resplandor de Su venida. 5. En el ejercicio de esta autoridad que le ha sido confiada, el Se&#xF1;or Jes&#xFA;s, a trav&#xE9;s del ministerio de Su Palabra, por Su Esp&#xED;ritu, llama del mundo a S&#xED; mismo a aquellos que le han sido dados por Su Padre, para que anden delante de &#xC9;l en todos los caminos de obediencia que les prescribe en Su Palabra. A esos que ha llamado, les ordena andar juntos en congregaciones locales o iglesias, para edificaci&#xF3;n mutua y el debido manejo de la adoraci&#xF3;n p&#xFA;blica que &#xC9;l exige de ellos en el mundo. 6. Los miembros de estas iglesias son santos por vocaci&#xF3;n, y manifiestan y demuestran visiblemente (y por su profesi&#xF3;n de fe y comportamiento) su obediencia a ese llamado de Cristo; consintiendo voluntariamente a andar juntos, seg&#xFA;n el designio de Cristo; d&#xE1;ndose a s&#xED; mismos al Se&#xF1;or, y d&#xE1;ndose los unos a los otros, por la voluntad de Dios, con la intenci&#xF3;n expresa de someterse a las ordenanzas del evangelio. 7. A cada una de estas iglesias as&#xED; reunidas, conforme a la mente de Cristo declarada en Su Palabra, ha dado todo el poder y la autoridad necesarios para conducir la forma de la adoraci&#xF3;n y la disciplina los cuales ha instituido que ellas guarden; con mandamientos y reglas para la debida y apropiada utilizaci&#xF3;n de ese poder. 8. Una iglesia local, reunida y plenamente organizada conforme a la mente de Cristo, consiste en oficiales y miembros; y los oficiales designados por Cristo, escogidos y apartados por la iglesia (convocada y reunida), para la administraci&#xF3;n propia de las ordenanzas y la ejecuci&#xF3;n del poder o del deber que &#xC9;l les conf&#xED;a o al cual les llama, los cuales deben permanecer hasta el fin del mundo, son los obispos o ancianos, y los di&#xE1;conos. 9. El modo designado por Cristo para llamar a una persona, cualificada y dotada por el Esp&#xED;ritu Santo, para el oficio de obispo o anciano en una iglesia, es, que sea escogido para ello por el sufragio com&#xFA;n de la iglesia misma, y que sea solemnemente apartado con ayuno y oraci&#xF3;n, por la imposici&#xF3;n de manos de los ancianos de la iglesia, si es que ya algunos hab&#xED;an sido constituidos previamente; y con respecto a un di&#xE1;cono, que sea escogido por medio de un sufragio similar, y que sea apartado con oraci&#xF3;n, y una imposici&#xF3;n de manos similar. 10. Siendo que la labor de los pastores es atender de continuo el servicio de Cristo, en Sus iglesias, en el ministerio de la Palabra y la oraci&#xF3;n, velando por sus almas como aquellos que han de dar cuenta al Se&#xF1;or, corresponde a las iglesias a las que ellos ministran, no solo tratarles con el debido respeto, sino tambi&#xE9;n compartir con ellos de toda cosa buena seg&#xFA;n sus capacidades, para que as&#xED; tengan una provisi&#xF3;n suficiente sin que tengan que enredarse en asuntos seculares; y para que tambi&#xE9;n sean capaces de practicar la hospitalidad hacia los dem&#xE1;s; y esto lo requiere la</description></oembed>
