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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Iglesia Bautista Reformada de North Bergen</provider_name><provider_url>https://ibrnb.org/es</provider_url><title>Cap. 16: De las buenas obras - Iglesia Bautista Reformada de North Bergen</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="JQx5s6ncS9"&gt;&lt;a href="https://ibrnb.org/es/cap-16-de-las-buenas-obras/"&gt;Cap. 16: De las buenas obras&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://ibrnb.org/es/cap-16-de-las-buenas-obras/embed/#?secret=JQx5s6ncS9" width="600" height="338" title="&#xAB;Cap. 16: De las buenas obras&#xBB; &#x2014; Iglesia Bautista Reformada de North Bergen" data-secret="JQx5s6ncS9" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script type="text/javascript"&gt;
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</html><description>Historia | Creencias | Evangelio&#xA0;| Confesi&#xF3;n de fe | Liderazgo | Contacto Introducci&#xF3;n: La legitimidad y el uso de las confesionesCap. 1: Las Santas EscriturasCap. 2: De Dios y de la Santa TrinidadCap. 3: Del decreto de DiosCap. 4: De la creaci&#xF3;nCap. 5: De la divina providenciaCap. 6: De la Ca&#xED;da del hombre, del pecado y su castigoCap. 7: Del pacto de DiosCap. 8: De Cristo el MediadorCap. 9: Del libre albedr&#xED;oCap. 10: Del llamamiento eficazCap. 11: De la justificaci&#xF3;nCap. 12: De la adopci&#xF3;nCap. 13: De la santificaci&#xF3;nCap. 14: De la fe salvadoraCap. 15: Del arrepentimiento para vida y salvaci&#xF3;nCap. 16: De las buenas obrasCap. 17: De la perseverancia de los santosCap. 18: De la seguridad de la gracia y de la salvaci&#xF3;nCap. 19: De la ley de DiosCap. 20: Del evangelio y del alcance de su graciaCap. 21: De la libertad cristiana y de la libertad de concienciaCap. 22: De la adoraci&#xF3;n religiosa y del d&#xED;a de reposoCap. 23: De los juramentos y votos l&#xED;citosCap. 24: De las autoridades civilesCap. 25: Del matrimonioCap. 26: De la IglesiaCap. 27: De la comuni&#xF3;n de los santosCap. 28: Del bautismo y la Cena del Se&#xF1;orCap. 29: Del bautismoCap. 30: De la Cena del Se&#xF1;orCap. 31: Del estado del hombre despu&#xE9;s de la muerte y de la resurrecci&#xF3;n de los muertosCap. 32: Del juicio final CAP&#xCD;TULO 16De las buenas obras 1. Las buenas obras s&#xF3;lo son aquellas que Dios ha ordenado en Su Santa Palabra, y no aquellas que sin la legitimaci&#xF3;n de la misma son inventadas por los hombres, movidos por impulsos ciegos o por el pretexto de buenas intenciones. 2. Estas buenas obras, realizadas en obediencia a los mandamientos de Dios, son los frutos y evidencias de una fe viva y verdadera; y a trav&#xE9;s de ellas los creyentes manifiestan su gratitud, fortalecen su seguridad, edifican a sus hermanos, adornan la profesi&#xF3;n del evangelio, silencian las bocas de los adversarios y glorifican a Dios. Ellos son hechura de Dios, creados en Cristo Jes&#xFA;s para buenas obras, para que teniendo como fruto la santidad, alcancen como fin la vida eterna. 3. La capacidad que tienen los creyentes de hacer buenas obras no procede en lo absoluto de s&#xED; mismos, sino que procede completamente del Esp&#xED;ritu de Cristo; y con miras a que sean capacitados para ello, adem&#xE1;s de las gracias que ya han recibido, se necesita una influencia activa y real del mismo Esp&#xED;ritu Santo para que obre en ellos tanto el querer como el hacer por Su buena voluntad. Sin embargo, esto no debe hacerles negligentes, como si aparte de una inclinaci&#xF3;n del Esp&#xED;ritu no estuvieran bajo la obligaci&#xF3;n de cumplir con ning&#xFA;n deber, sino que deben ser diligentes en avivar la gracia de Dios que est&#xE1; en ellos. 4. Aquellos que en su obediencia alcancen el m&#xE1;s alto grado posible en esta vida, est&#xE1;n tan lejos de ser capaces de toda supererogaci&#xF3;n, y de hacer m&#xE1;s de lo que Dios exige, que todav&#xED;a se quedan cortos de gran parte de lo que por deber est&#xE1;n obligados a hacer. 5. No podemos, mediante nuestras mejores obras, merecer el perd&#xF3;n del pecado o la vida eterna de parte de Dios, y esto debido a la gran desproporci&#xF3;n existente entre ellos y la gloria venidera, y a la distancia infinita que hay entre nosotros y Dios, a quien no podemos beneficiar con ellas, ni tampoco satisfacer la deuda debida a nuestros pecados pasados; y cuando hayamos hecho todo lo que podemos, no habremos hecho m&#xE1;s que nuestro deber, y no siendo m&#xE1;s que siervos in&#xFA;tiles. Son buenas porque proceden de Su Esp&#xED;ritu, pero al ser hechas por nosotros, est&#xE1;n contaminadas y mezcladas con mucha debilidad e imperfecci&#xF3;n, de manera que no pueden soportar la severidad del juicio de Dios. 6. Pese a lo antes dicho, como los creyentes son aceptados por medio de Cristo, sus buenas obras tambi&#xE9;n son aceptadas en &#xC9;l; no como si en esta vida fueran completamente irreprochables e irreprensibles delante de Dios, sino que &#xC9;l, mir&#xE1;ndolos en Su Hijo, se agrada en aceptar y recompensar aquello que es sincero, aunque vaya acompa&#xF1;ado de muchas debilidades e imperfecci&#xF3;n. 7. Las obras hechas por hombre no regenerados, aunque sean cosas que Dios haya ordenado y que sean de beneficio tanto para ellos mismos como para otros, sin embargo, al no proceder de un coraz&#xF3;n que ha sido purificado por la fe, ni ser hechas de una manera correcta seg&#xFA;n la Palabra, ni para el fin correcto, que es la gloria de Dios, entonces esas obras son pecaminosas y no pueden agradar a Dios, ni pueden hacer que un hombre sea apto para recibir gracia de parte de Dios, pero, aun as&#xED;, el descuido de ellas es todav&#xED;a m&#xE1;s pecaminoso y desagradable a Dios.</description></oembed>
