{"version":"1.0","provider_name":"North Bergen Reformed Baptist Church","provider_url":"https:\/\/ibrnb.org\/en","title":"\u00bfCu\u00e1l es el mensaje del evangelio? - Iglesia Bautista Reformada de North Bergen","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"XoePa2oCIh\"><a href=\"https:\/\/ibrnb.org\/en\/cual-es-el-mensaje-del-evangelio\/\">What Is the Gospel Message?<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/ibrnb.org\/en\/cual-es-el-mensaje-del-evangelio\/embed\/#?secret=XoePa2oCIh\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;\u00bfCu\u00e1l es el mensaje del evangelio?&#8221; &#8212; Iglesia Bautista Reformada de North Bergen\" data-secret=\"XoePa2oCIh\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/ibrnb.org\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>","description":"Nuestra Historia Nuestras Creencias Confesi\u00f3n de Fe Liderazgo Contacto El Evangelio \u00bfQu\u00e9 significa el pecado? \u00bfQu\u00e9 es el arrepentimiento? \u00bfPor qu\u00e9 se requiere fe? \u00bfC\u00f3mo puede perdonar Dios al pecador? \u00bfQu\u00e9 significa ser miembro de una iglesia? \u00bfExiste el mandamiento de ser bautizado? \u00bfQu\u00e9 simboliza el bautismo? \u00bfCu\u00e1l es el mensaje del evangelio? J.I. Packer\u200b En pocas palabras, el mensaje evangelizador es el evangelio de Cristo y de \u00e9l crucificado, el mensaje del pecado del hombre y de la gracia de Dios, de la culpabilidad humana y del perd\u00f3n de Dios, de un nuevo nacimiento y de una vida nueva por el don del Esp\u00edritu Santo. Es un mensaje compuesto de cuatro ingredientes esenciales. 1. El evangelio es un mensaje acerca de Dios. Nos cuenta qui\u00e9n es \u00e9l, c\u00f3mo es su car\u00e1cter, cu\u00e1les son sus normas y qu\u00e9 requiere de nosotros, sus criaturas. Nos dice que le debemos nuestra existencia; que para bien o para mal estamos siempre en sus manos y bajo su mirada; y que nos hizo para adorarle y servirle, para expresar nuestra alabanza y para vivir para su gloria. Estas verdades son el fundamento de la religi\u00f3n te\u00edsta;1 y hasta que se comprendan, el resto del mensaje del evangelio no ser\u00e1 ni convincente ni relevante. Es aqu\u00ed, con la afirmaci\u00f3n de la total y constante dependencia del hombre en su Creador, que se inicia la historia cristiana. Podemos aprender de Pablo en esta coyuntura. Cuando predicaba a los jud\u00edos, como en Antioqu\u00eda de Pisidia, no necesitaba mencionar el hecho de que todos los seres humanos son criaturas de Dios. Pod\u00eda dar por sentado este conocimiento por parte de sus oidores porque \u00e9stos profesaban la fe del Antiguo Testamento. Pod\u00eda empezar inmediatamente a declararles que Cristo era el cumplimiento de las esperanzas del Antiguo Testamento. Pero cuando predicaba a los gentiles, que no conoc\u00edan el Antiguo Testamento, Pablo ten\u00eda que ir m\u00e1s atr\u00e1s y comenzar desde el principio. Y el principio desde donde Pablo comenzaba en dichos casos era la doctrina de Dios como Creador y el hombre como criatura creada. Por eso, cuando los atenienses le pidieron que explicara lo que estaba diciendo acerca de Jes\u00fas y la resurrecci\u00f3n, Pablo les habl\u00f3 primero de Dios el Creador y para qu\u00e9 hizo al hombre. \u201cEl Dios que hizo el mundo\u2026 pues \u00e9l es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas. Y\u2026 ha hecho todo el linaje de los hombres\u2026 para que busquen a Dios\u201d (Hech. 17:24-27). Esto no fue, como han supuesto algunos, un trozo de apolog\u00e9tica2 filos\u00f3fica de un tipo al cual renunci\u00f3 Pablo m\u00e1s adelante, sino la primera lecci\u00f3n b\u00e1sica de la fe te\u00edsta. El evangelio comienza ense\u00f1\u00e1ndonos que nosotros, como criaturas, dependemos totalmente de Dios, y que \u00e9l, como Creador, tiene derecho absoluto sobre nosotros. Solo cuando hemos comprendido esto podemos ver lo que es el pecado, y solo cuando vemos lo que es el pecado podemos comprender las buenas nuevas de salvaci\u00f3n del pecado. Tenemos que saber lo que significa llamar Creador a Dios antes de poder captar lo que significa hablar de \u00e9l como Redentor. No se logra nada hablar del pecado y la salvaci\u00f3n en situaciones donde esta lecci\u00f3n preliminar no ha sido aprendida en alguna medida. 2. El evangelio es un mensaje acerca del pecado. Nos explica c\u00f3mo hemos fallado en cumplir las normas de Dios, c\u00f3mo llegamos a ser culpables, inmundos y dependientes del pecado, y c\u00f3mo nos encontramos ahora bajo la ira de Dios. Nos dice que la raz\u00f3n por la cual pecamos continuamente es que somos pecadores por naturaleza, y que nada de lo que hacemos o tratamos de hacer por nosotros mismos puede reconciliarnos o conseguirnos el favor de Dios. Nos muestra c\u00f3mo Dios nos ve y nos ense\u00f1a a pensar de nosotros mismos como Dios piensa de nosotros. Por lo tanto, nos lleva a desesperarnos de nosotros mismos. Y \u00e9ste es tambi\u00e9n un paso necesario. No podemos llegar a conocer al Cristo que salva del pecado hasta no haber comprendido nuestra necesidad de reconciliarnos con Dios y nuestra inhabilidad de lograrlo por medio de ning\u00fan esfuerzo propio. He aqu\u00ed una dificultad. La vida de cada uno incluye cosas que causan insatisfacci\u00f3n y verg\u00fcenza. Cada uno tiene alg\u00fan cargo de conciencia por cosas en su pasado, cosas en que no han alcanzado la norma que se puso para uno mismo o que de \u00e9l esperaban otros. El peligro es que en nuestra evangelizaci\u00f3n nos conformemos con evocar recuerdos de estas cosas y hacer que la gente se sienta inc\u00f3moda por ellas, y luego describir a Cristo como el que nos salva de estas faltas que cargamos, sin siquiera cuestionar nuestra relaci\u00f3n con Dios. Pero \u00e9sta es justamente la cuesti\u00f3n que tiene que ser presentada cuando hablamos del pecado. Porque la idea misma del pecado en la Biblia es que es una ofensa contra Dios que obstaculiza la relaci\u00f3n del hombre con Dios. A menos que veamos nuestras faltas a la luz de la Ley y santidad de Dios, no las consideramos en absoluto como pecados. Porque el pecado no es un concepto social, es un concepto teol\u00f3gico. Aunque los pecados son cometidos por el hombre, y muchos pecados son contra la sociedad, el pecado no puede definirse ni en t\u00e9rminos del hombre ni de la sociedad. Nunca sabemos qu\u00e9 realmente es el pecado hasta no haber aprendido a pensar en \u00e9l en t\u00e9rminos de Dios y a medirlo, no por normas humanas, sino por el criterio de la demanda total de Dios sobre nuestra vida. Lo que tenemos que entender, entonces, es que los remordimientos del hombre natural no son de ninguna manera lo mismo que la convicci\u00f3n del pecado. No es, por lo tanto, que un hombre se convenza del pecado cuando est\u00e1 afligido por sus debilidades y las faltas que ha cometido. Convicci\u00f3n de pecado no es meramente sentirse abatido por lo que uno es, por sus fracasos y su ineptitud para cumplir las demandas de la vida. Tampoco"}