{"version":"1.0","provider_name":"North Bergen Reformed Baptist Church","provider_url":"https:\/\/ibrnb.org\/en","title":"Cap. 30: De la Cena del Se\u00f1or - Iglesia Bautista Reformada de North Bergen","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"vHC8m16wk2\"><a href=\"https:\/\/ibrnb.org\/en\/cap-30-de-la-cena-del-senor\/\">Cap. 30: De la Cena del Se\u00f1or<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/ibrnb.org\/en\/cap-30-de-la-cena-del-senor\/embed\/#?secret=vHC8m16wk2\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Cap. 30: De la Cena del Se\u00f1or&#8221; &#8212; Iglesia Bautista Reformada de North Bergen\" data-secret=\"vHC8m16wk2\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/ibrnb.org\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>","description":"Historia | Creencias | Evangelio\u00a0| Confesi\u00f3n de fe | Liderazgo | Contacto Introducci\u00f3n: La legitimidad y el uso de las confesionesCap. 1: Las Santas EscriturasCap. 2: De Dios y de la Santa TrinidadCap. 3: Del decreto de DiosCap. 4: De la creaci\u00f3nCap. 5: De la divina providenciaCap. 6: De la Ca\u00edda del hombre, del pecado y su castigoCap. 7: Del pacto de DiosCap. 8: De Cristo el MediadorCap. 9: Del libre albedr\u00edoCap. 10: Del llamamiento eficazCap. 11: De la justificaci\u00f3nCap. 12: De la adopci\u00f3nCap. 13: De la santificaci\u00f3nCap. 14: De la fe salvadoraCap. 15: Del arrepentimiento para vida y salvaci\u00f3nCap. 16: De las buenas obrasCap. 17: De la perseverancia de los santosCap. 18: De la seguridad de la gracia y de la salvaci\u00f3nCap. 19: De la ley de DiosCap. 20: Del evangelio y del alcance de su graciaCap. 21: De la libertad cristiana y de la libertad de concienciaCap. 22: De la adoraci\u00f3n religiosa y del d\u00eda de reposoCap. 23: De los juramentos y votos l\u00edcitosCap. 24: De las autoridades civilesCap. 25: Del matrimonioCap. 26: De la IglesiaCap. 27: De la comuni\u00f3n de los santosCap. 28: Del bautismo y la Cena del Se\u00f1orCap. 29: Del bautismoCap. 30: De la Cena del Se\u00f1orCap. 31: Del estado del hombre despu\u00e9s de la muerte y de la resurrecci\u00f3n de los muertosCap. 32: Del juicio final CAP\u00cdTULO 30De la Cena del Se\u00f1or 1. La cena del Se\u00f1or Jes\u00fas fue instituida por \u00c9l la noche misma en que fue traicionado, para ser guardada en Sus iglesias, hasta el fin del mundo, como un recordatorio perpetuo para mostrar a todo el mundo el sacrificio de S\u00ed mismo en Su muerte, para confirmaci\u00f3n de la fe de los creyentes con todos sus beneficios, para su alimentaci\u00f3n espiritual y crecimiento en \u00c9l, para un mayor compromiso en todos los deberes que estamos obligados a cumplir ante \u00c9l, y para ser un v\u00ednculo y marca de la comuni\u00f3n que tienen con \u00c9l y los unos con los otros. 2. En esta ordenanza Cristo no se ofrece a Su Padre, ni se lleva a cabo ning\u00fan sacrificio real para el perd\u00f3n del pecado de los vivos o de los muertos, sino que es solo un recordatorio de aquel sacrificio de S\u00ed mismo por S\u00ed mismo en la cruz, hecho una vez y para siempre; y una ofrenda espiritual de todas las alabanzas posibles a Dios por esto mismo. De manera que el sacrificio catolicorromano de la misa, como lo llaman, es muy abominable e injurioso ante el \u00fanico sacrificio del mismo Cristo, la \u00fanica propiciaci\u00f3n por todos los pecados de los elegidos. 3. En esta ordenanza, el Se\u00f1or Jes\u00fas ha instituido que Sus ministros oren y bendigan los elementos del pan y del vino, y que los aparten as\u00ed de su uso com\u00fan para un uso santo, y que tomen y partan el pan; que tomen la copa, y que participando ellos mismos tambi\u00e9n, den ambos elementos a los participantes. 4. El negar la copa al pueblo, la adoraci\u00f3n de los elementos, el levantamiento o el traslado de los mismos con fines de adoraci\u00f3n, el reservarlos para un supuesto uso religioso, son todos usos contrarios a la naturaleza de esta ordenanza y a la instituci\u00f3n hecha por Cristo. 5. Los elementos externos de esta ordenanza, apartados debidamente para los usos ordenados por Cristo, guardan tal relaci\u00f3n con \u00c9l crucificado que algunas veces son identificados por los nombres de las cosas que representan (el cuerpo y la sangre de Cristo), como si en realidad lo fueran, aunque se hace solo en t\u00e9rminos figurativos, pues en cuanto a sustancia y naturaleza, realmente siguen siendo verdadera y \u00fanicamente pan y vino, como lo eran antes. 6. La doctrina que plantea un cambio en la sustancia del pan y del vino, en la sustancia del cuerpo y la sangre de Cristo, conocida com\u00fanmente como transustanciaci\u00f3n, realizada por la consagraci\u00f3n de un sacerdote, o de cualquier otra forma, es repugnante no solo a la Escritura, sino aun tambi\u00e9n al sentido com\u00fan y a la raz\u00f3n, echa abajo la naturaleza de la ordenanza, y ha sido y es la causa de m\u00faltiples supersticiones, y hasta de groseras idolatr\u00edas. 7. Aquellos que reciben dignamente esta ordenanza, participando externamente de los elementos visibles de la misma, tambi\u00e9n lo hacen interiormente por medio de la fe; la reciben real y verdaderamente, no de forma carnal ni corporal, sino espiritual; y se alimentan de Cristo crucificado, y de todos los beneficios de Su muerte; no estando el cuerpo y la sangre de Cristo presentes de manera corporal y carnal, sino solo espiritualmente presente a la fe de los creyentes que participan en esta ordenanza, de manera similar en que los elementos mismos lo est\u00e1n a los sentidos externos. 8. Todas las personas ignorantes e imp\u00edas, al no ser aptas para gozar de la comuni\u00f3n con Cristo, son indignas de la mesa del Se\u00f1or, y no pueden, mientras permanezcan as\u00ed, participar de estos santos misterios, o ser admitidos en los mismos sin cometer un gran pecado contra \u00c9l. Quienquiera que los reciba indignamente, es culpable del cuerpo y de la sangre del Se\u00f1or, pues come y bebe juicio para s\u00ed."}