{"version":"1.0","provider_name":"North Bergen Reformed Baptist Church","provider_url":"https:\/\/ibrnb.org\/en","title":"Cap. 16: De las buenas obras - Iglesia Bautista Reformada de North Bergen","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"LkZ81z71tj\"><a href=\"https:\/\/ibrnb.org\/en\/cap-16-de-las-buenas-obras\/\">Cap. 16: De las buenas obras<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/ibrnb.org\/en\/cap-16-de-las-buenas-obras\/embed\/#?secret=LkZ81z71tj\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Cap. 16: De las buenas obras&#8221; &#8212; Iglesia Bautista Reformada de North Bergen\" data-secret=\"LkZ81z71tj\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! 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Las buenas obras s\u00f3lo son aquellas que Dios ha ordenado en Su Santa Palabra, y no aquellas que sin la legitimaci\u00f3n de la misma son inventadas por los hombres, movidos por impulsos ciegos o por el pretexto de buenas intenciones. 2. Estas buenas obras, realizadas en obediencia a los mandamientos de Dios, son los frutos y evidencias de una fe viva y verdadera; y a trav\u00e9s de ellas los creyentes manifiestan su gratitud, fortalecen su seguridad, edifican a sus hermanos, adornan la profesi\u00f3n del evangelio, silencian las bocas de los adversarios y glorifican a Dios. Ellos son hechura de Dios, creados en Cristo Jes\u00fas para buenas obras, para que teniendo como fruto la santidad, alcancen como fin la vida eterna. 3. La capacidad que tienen los creyentes de hacer buenas obras no procede en lo absoluto de s\u00ed mismos, sino que procede completamente del Esp\u00edritu de Cristo; y con miras a que sean capacitados para ello, adem\u00e1s de las gracias que ya han recibido, se necesita una influencia activa y real del mismo Esp\u00edritu Santo para que obre en ellos tanto el querer como el hacer por Su buena voluntad. Sin embargo, esto no debe hacerles negligentes, como si aparte de una inclinaci\u00f3n del Esp\u00edritu no estuvieran bajo la obligaci\u00f3n de cumplir con ning\u00fan deber, sino que deben ser diligentes en avivar la gracia de Dios que est\u00e1 en ellos. 4. Aquellos que en su obediencia alcancen el m\u00e1s alto grado posible en esta vida, est\u00e1n tan lejos de ser capaces de toda supererogaci\u00f3n, y de hacer m\u00e1s de lo que Dios exige, que todav\u00eda se quedan cortos de gran parte de lo que por deber est\u00e1n obligados a hacer. 5. No podemos, mediante nuestras mejores obras, merecer el perd\u00f3n del pecado o la vida eterna de parte de Dios, y esto debido a la gran desproporci\u00f3n existente entre ellos y la gloria venidera, y a la distancia infinita que hay entre nosotros y Dios, a quien no podemos beneficiar con ellas, ni tampoco satisfacer la deuda debida a nuestros pecados pasados; y cuando hayamos hecho todo lo que podemos, no habremos hecho m\u00e1s que nuestro deber, y no siendo m\u00e1s que siervos in\u00fatiles. Son buenas porque proceden de Su Esp\u00edritu, pero al ser hechas por nosotros, est\u00e1n contaminadas y mezcladas con mucha debilidad e imperfecci\u00f3n, de manera que no pueden soportar la severidad del juicio de Dios. 6. Pese a lo antes dicho, como los creyentes son aceptados por medio de Cristo, sus buenas obras tambi\u00e9n son aceptadas en \u00c9l; no como si en esta vida fueran completamente irreprochables e irreprensibles delante de Dios, sino que \u00c9l, mir\u00e1ndolos en Su Hijo, se agrada en aceptar y recompensar aquello que es sincero, aunque vaya acompa\u00f1ado de muchas debilidades e imperfecci\u00f3n. 7. Las obras hechas por hombre no regenerados, aunque sean cosas que Dios haya ordenado y que sean de beneficio tanto para ellos mismos como para otros, sin embargo, al no proceder de un coraz\u00f3n que ha sido purificado por la fe, ni ser hechas de una manera correcta seg\u00fan la Palabra, ni para el fin correcto, que es la gloria de Dios, entonces esas obras son pecaminosas y no pueden agradar a Dios, ni pueden hacer que un hombre sea apto para recibir gracia de parte de Dios, pero, aun as\u00ed, el descuido de ellas es todav\u00eda m\u00e1s pecaminoso y desagradable a Dios."}