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<oembed><version>1.0</version><provider_name>North Bergen Reformed Baptist Church</provider_name><provider_url>https://ibrnb.org/en</provider_url><title>Confesi&#xF3;n de fe - Iglesia Bautista Reformada de North Bergen</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="XRP0a7Ntzr"&gt;&lt;a href="https://ibrnb.org/en/confesion-de-fe/"&gt;Confession of faith&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://ibrnb.org/en/confesion-de-fe/embed/#?secret=XRP0a7Ntzr" width="600" height="338" title="&#x201C;Confesi&#xF3;n de fe&#x201D; &#x2014; Iglesia Bautista Reformada de North Bergen" data-secret="XRP0a7Ntzr" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script type="text/javascript"&gt;
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&lt;/script&gt;</html><description>Confesi&#xF3;n de fe de Londres de 1689 16&#xA0;Respondiendo Sim&#xF3;n Pedro, dijo: T&#xFA; eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.&#xA0;17&#xA0;Entonces le respondi&#xF3; Jes&#xFA;s: Bienaventurado eres, Sim&#xF3;n, hijo de Jon&#xE1;s, porque no te lo revel&#xF3; carne ni sangre, sino mi Padre que est&#xE1; en los cielos.&#xA0; Mateo 16:16-17 Somos una congregaci&#xF3;n de creyentes consagrados y dispuestos a sostener las verdades b&#xED;blicas y las doctrinas de la gracia, como lo expresa la Confesi&#xF3;n de fe bautista de Londres de 1689. Aunque somos una iglesia confesional, la autoridad suprema y final en todos los asuntos de fe y de pr&#xE1;ctica es la Biblia solamente, verdad que se expone claramente en el art&#xED;culo inicial de dicha confesi&#xF3;n. Aun no siendo este documento hist&#xF3;rico infalible ni perfecto, es sin embargo, &#x201C;un resumen excelente de las cosas m&#xE1;s ciertamente cre&#xED;das entre nosotros, y lo consideramos una ayuda en la controversia, una confirmaci&#xF3;n en la fe y un medio de edificaci&#xF3;n en la justicia&#x201D;. 00 01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 Introducci&#xF3;n: La legitimidad y el uso de las confesiones &#xA0; El a&#xF1;o 1989 marca el 300 aniversario de la publicaci&#xF3;n de la Segunda Confesi&#xF3;n de Londres (tambi&#xE9;n conocida como la Confesi&#xF3;n de la Asamblea o La Confesi&#xF3;n Bautista de Fe de 1689. Si bien fue escrita y publicada an&#xF3;nimamente en 1677, tras la ascensi&#xF3;n de Guillermo y Mar&#xED;a al trono de Inglaterra y la Ley de Tolerancia, los bautistas particulares de Inglaterra se reunieron en asamblea p&#xFA;blica, firmaron la Confesi&#xF3;n y la volvieron a publicar para la consideraci&#xF3;n del p&#xFA;blico cristiano. La Confesi&#xF3;n de Westminster de 1647 fue utilizada como la estructura b&#xE1;sica de la Segunda Confesi&#xF3;n de Londres, si bien con modificaciones. Algunas de estas modificaciones fueron obra de los que redactaron la confesi&#xF3;n; otras se adoptaron a partir de la Declaraci&#xF3;n de Saboya publicada por los independientes en 1658 y de la Primera Confesi&#xF3;n Bautista de Londres de 1644. El prop&#xF3;sito de este m&#xE9;todo fue mostrar, siempre que fuera posible, la continuidad de la fe que exist&#xED;a entre los bautistas particulares y sus otros hermanos reformados en Gran Breta&#xF1;a. En la actualidad, los bautistas reformados tienen en alta estima la Segunda Confesi&#xF3;n de Londres y muchas de las iglesias contin&#xFA;an consider&#xE1;ndola como su declaraci&#xF3;n oficial de fe. El entusiasmo que muchos sienten hacia las grandes confesiones reformadas, sin embargo, no es compartido por todos. Por desgracia, vivimos en una era que no tiene en cuenta los credos o que est&#xE1; aun en contra de los mismos, y que est&#xE1; marcada por el relativismo existencial, el antiautoritarismo y el aislacionismo hist&#xF3;rico. Muchos cristianos profesantes consideran los credos y las confesiones de fe como tradiciones humanas, preceptos de hombres, meras opiniones religiosas. Hablando acerca de su tiempo, Horatius Bonar dijo: &#x2018;Cada nueva expresi&#xF3;n de escepticismo, especialmente sobre temas religiosos, y por parte de hombres nominalmente &#x201C;religiosos&#x201D;, es saludada como otro bramido de esa tormenta que ha de enviar todos los credos al fondo del mar; se observa el flujo de la marea no por la aparici&#xF3;n de la verdad por encima de las aguas, sino por la inmersi&#xF3;n del dogma. Nada se objeta a cualquier libro o doctrina o credo que deje a los hombres en libertad de adorar el dios que quieran; pero a cualquier cosa que determine su relaci&#xF3;n con Dios, que infiera su responsabilidad por su fe, que implique que Dios ha anunciado autoritativamente lo que se ha de creer, se objeta con protestas en nombre de la libertad injuriada&#x2019;.1 Nos preguntamos qu&#xE9; dir&#xED;a Bonar hoy. Aquellos que defienden a conciencia las grandes confesiones reformadas son considerados como anacr&#xF3;nicos, si no como enemigos de la fe y de la Iglesia. En algunos c&#xED;rculos somos censurados y evitados; y si intentamos convencer a otros de los beneficios de un cristianismo confesional y de los peligros del latitudinarismo doctrinal, se nos estigmatiza como si estuvi&#xE9;ramos infectados de &#x2018;credismo&#x2019; progresivo, el equivalente teol&#xF3;gico y eclesi&#xE1;stico de la lepra. En semejante clima, es importante que los que amamos las confesiones reformadas tengamos ideas claras acerca de la legitimidad de las confesiones y de sus muchos usos beneficiosos. A. La legitimidad de las confesiones La Biblia dice que la Iglesia es &#x2018;columna y baluarte de la verdad&#x2019; (1 Ti. 3:15). El t&#xE9;rmino stulos (columna) se refiere a una columna que sostiene un edificio; y hedraioma (baluarte) se refiere a la base o fundamento de una estructura. La &#x2018;verdad&#x2019; a que se refiere el texto es la revelaci&#xF3;n que Dios hizo a los hombres, esto es, esa revelaci&#xF3;n especial que comenz&#xF3; en el Ed&#xE9;n y que concluy&#xF3; con el establecimiento del Nuevo Pacto, esa revelaci&#xF3;n que tiene como su centro focal &#x2018;el misterio de la piedad&#x2019;, el Evangelio de Jesucristo (1 Ti. 3:16). Al llamar a la Iglesia &#x2018;columna y baluarte de la verdad&#x2019;, la Biblia nos ense&#xF1;a que la revelaci&#xF3;n que Dios ha dado para la salvaci&#xF3;n de los hombres ha sido confiada a la Iglesia, esto es, a una instituci&#xF3;n que fue designada y planeada por Dios para conservar pura la verdad, para defenderla contra el error y contra los ataques de sus enemigos, y encomendarla, sin diluir ni adulterar, a las generaciones futuras. La Iglesia fue creada como una sociedad humana ordenada por Dios para el sostenimiento y la promoci&#xF3;n de la verdad revelada en el mundo. Esto, desde luego, hace que la Iglesia sea indispensable, tan indispensable como la columna o fundamento de una casa. En el desempe&#xF1;o de su deber (tanto hacia los que est&#xE1;n dentro de la Iglesia como hacia los que est&#xE1;n fuera) como &#x2018;columna y baluarte de la verdad&#x2019;, entre otras cosas, la Iglesia ha publicado confesiones de fe, una actividad que hist&#xF3;ricamente ha considerado como un medio leg&#xED;timo para el cumplimiento de su deber. Pero siempre que la Iglesia ha publicado tales normas confesionales, se han levantado voces que han cuestionado la legitimidad</description><thumbnail_url>https://ibrnb.org/wp-content/uploads/2025/11/La-legitimidad-y-el-uso-de-las-confesiones.jpg</thumbnail_url><thumbnail_width>1280</thumbnail_width><thumbnail_height>720</thumbnail_height></oembed>
